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5 trampas de la penalización del aborto en Latinoamérica

En Venezuela y otras países de Latinoamérica, como: El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua, República Dominicana, entre otros, el aborto está penalizado, lo que quiere decir que es considerado como un delito y por tal motivo, acarrea serias consecuencias desde el punto de vista penal.

Sin embargo, está demostrado, por la vía de los hechos, que la penalización del aborto, más que generar beneficios, mantiene a la sociedad entrampada en una serie de conflictos y situaciones que reproducen cada vez más la pobreza, la desigualdad y la violencia contra la mujer.

En el presente artículo, mencionaremos las 5 trampas de la penalización del aborto en Latinoamérica y las consecuencias que han generado:

1.No impide la realización de abortos. Debido a la penalización, las mujeres acuden a aborto inseguros que por lo general requieren hospitalización. Si existieran garantías legales para el aborto seguro, las mujeres no tendrían complicaciones médicas que las lleven a las urgencias de los centros de salud.

2. Genera altos costos en la salud pública. Tanto en los hospitales, como en las maternidades, es notable el número de mujeres que asisten diariamente debido a complicaciones por la práctica de aborto inseguros, denominados clínicamente como «perdidas», lo que significa un costo en camas, suministros médicos, medicinas, quirófano, pago de especialistas, entre otros.

Con la despenalización, los gastos en salud serían menores porque el acceso al aborto seguro con medicamentos en muy pocos casos requiere de atención médica posterior.

3. Produce más muertes maternas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Latinoamérica se producen 6.2 millones de abortos de los cuales 4.9 millones son inseguros, lo que evidencia la magnitud de los riegos.

Por su parte, según datos del Consorcio Latinoamericano Contra el Aborto Inseguro (CLAICAI), Latinoamérica tiene las cifras más altas de aborto inseguro en el mundo, cobrándose 900 muertes por año en la región.

En este mismo orden de ideas, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) plantea que para el año 2017, el 14,8% de las muertes maternas fueron por aborto inseguros.

4. Ocasiona daños en la salud mental de las mujeres. El no por acceder a un aborto seguro, el tener que acudir a lugares clandestinos para abortar o el tener que someterse a una maternidad forzada, sin lugar a dudas, pone en riesgo la salud mental de muchas mujeres, niñas y adolescentes, porque además de ser criminalizadas, no cuentan como un sistema de apoyo que las acompañe.

5. Es discriminatoria. Aunque se nos haga creer que las leyes son para todas y todos por igual, la penalización del aborto afecta más a las mujeres empobrecidas, porque no pueden pagar un aborto seguro en una clínica privada. Es así como, mantener penalizado el aborto, significa perpetuar la desigualdad entre las mujeres ricas y pobres.

La penalización el aborto, sin duda, es una trampa, al ser prohibido termina generando, cada vez más, la práctica de abortos inseguros que ponen en riesgo la vida de las mujeres, constituyendose en un problema de salud pública y de derechos humanos.

En conclusión, la condición jurídica del aborto, no afecta la necesidad de una mujer a abortar, pero si afecta su acceso a un aborto seguro.

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